A una mujer
Tú eres el huracán y yo la alta torre que desafía su poder: ¡tenías que estrellarte o abatirme! ¡no pudo ser!
Tú eres el océano; yo la enhiesta roca que firme aguarda su vaivén: ¡tenías que romperte o que arrancarme! ¡no pudo ser!
Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados uno a arrollar, el otro a no ceder; la senda estrecha, inevitable el choque... ¡no pudo ser!
Ficha del poema
- Autor
- Gustavo Adolfo Bécquer
- Tono
- Romántico
- Longitud
- Corto
- Estilo
- Clásico
- Obra
- Rimas
- Año
- 1871
Sobre este poema
Una de las Rimas más intensas de Bécquer. La mujer como fuerza natural —huracán, océano— frente al poeta como torre o roca. Dos fuerzas que no pueden doblarse sin destruirse.
Cuándo dedicarlo
Para quien quiere dedicar algo apasionado, que hable de una mujer como fuerza y no como objeto decorativo.