Muchos lectores llegan buscando «el poema de García Lorca sobre el padre». Lorca no dejó un texto canónico con ese título, pero «Despedida» encaja muy bien en esa intención: es breve, elegíaco y abre la vida cotidiana incluso cuando habla de muerte.

Despedida

Federico García Lorca·Libro de poemas, 1921

Si muero, dejad el balcón abierto.

El niño come naranjas. (Desde mi balcón lo veo.)

El segador siega el trigo. (Desde mi balcón lo siento.)

¡Si muero, dejad el balcón abierto!

Ficha del poema

Autor
Federico García Lorca
Tono
Melancólico
Longitud
Muy corto
Estilo
Clásico
Obra
Libro de poemas
Año
1921
PadreDespedidaMuerteFamilia

Sobre este poema

Lorca comprime en muy pocos versos una idea devastadora: la muerte no cancela del todo la vida cotidiana. El balcón abierto deja pasar la escena del mundo, el niño, el trigo, lo que sigue ocurriendo. Por eso funciona tan bien en contextos elegíacos.

Cuándo dedicarlo

Para homenajear a un padre, a un familiar o a alguien querido sin grandilocuencia. Es un poema breve, solemne y muy fácil de leer en voz alta.

Preguntas frecuentes

¿Existe un poema de Lorca titulado exactamente «Poema del padre»?

No hemos localizado en el corpus canónico de Lorca un poema con ese título exacto. Esta página responde a la intención de búsqueda con «Despedida», un texto breve y elegíaco que suele funcionar muy bien cuando alguien necesita leer o dedicar algo a un padre.

¿Por qué este poema sirve para homenajear a un padre?

Porque evita el exceso sentimental y deja la emoción en imágenes concretas: el balcón abierto, el niño, el segador. Esa sobriedad lo hace especialmente útil en homenajes, funerales o recuerdos familiares.

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