Despedida
Si muero, dejad el balcón abierto.
El niño come naranjas. (Desde mi balcón lo veo.)
El segador siega el trigo. (Desde mi balcón lo siento.)
¡Si muero, dejad el balcón abierto!
Ficha del poema
- Autor
- Federico García Lorca
- Tono
- Melancólico
- Longitud
- Muy corto
- Estilo
- Clásico
- Obra
- Libro de poemas
- Año
- 1921
Sobre este poema
Lorca comprime en muy pocos versos una idea devastadora: la muerte no cancela del todo la vida cotidiana. El balcón abierto deja pasar la escena del mundo, el niño, el trigo, lo que sigue ocurriendo. Por eso funciona tan bien en contextos elegíacos.
Cuándo dedicarlo
Para homenajear a un padre, a un familiar o a alguien querido sin grandilocuencia. Es un poema breve, solemne y muy fácil de leer en voz alta.